
INEGI presenta panorama actualizado sobre matrimonio, uniones y convivencia social en México
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundió información relevante sobre la situación conyugal, los matrimonios registrados y el uso del tiempo destinado a la convivencia familiar y social entre la población de 15 años y más, con motivo del Día del Amor y la Amistad. Los datos provienen de la ENOE 2005 y 2025, la EMAT 2024 y la ENUT 2024.
Entre 2005 y 2025 se observaron cambios significativos en la situación conyugal. El porcentaje de personas casadas disminuyó de 47.6 a 36.3 por ciento, mientras que quienes viven en unión libre aumentaron de 11.1 a 17.6 por ciento. En 2025, las mujeres jóvenes presentaron mayores niveles de matrimonio y unión libre que los hombres, y en la población de 60 años y más, la proporción de mujeres viudas fue considerablemente mayor.
Durante 2024 se registraron 486 mil 645 matrimonios. De ellos, 98.7 por ciento correspondió a parejas de distinto sexo y 1.3 por ciento a parejas del mismo sexo. En los matrimonios heterosexuales, 26.9 por ciento de las mujeres y 18.4 por ciento de los hombres contrajeron matrimonio antes de los 25 años. En las uniones entre personas del mismo sexo, la mayor concentración se ubicó en el grupo de 30 a 34 años.
Las tasas de nupcialidad mostraron variaciones entre entidades federativas. Quintana Roo registró la tasa más alta con 7.2 matrimonios por cada mil habitantes de 15 años y más, seguida de Campeche y Sinaloa. Las tasas más bajas se observaron en Baja California Sur, Guerrero, Hidalgo, Puebla, Ciudad de México y Tlaxcala.
En materia de convivencia, la ENUT 2024 reportó que las mujeres unidas dedicaron en promedio 8.2 horas semanales a actividades familiares y sociales, mientras que las mujeres no unidas destinaron 7.4 horas. Entre las personas unidas, 56.2 por ciento manifestó que quisiera dedicar más tiempo a convivir con familiares y amigos.
Los niveles de satisfacción personal también fueron medidos. Las mujeres de 15 años y más registraron promedios de 8.0 en satisfacción afectiva y 7.8 en satisfacción social, mientras que los hombres alcanzaron 8.3 y 8.1, respectivamente.
El INEGI destacó que esta información permite comprender la evolución de las dinámicas familiares, sociales y afectivas en el país, y constituye un insumo relevante para el análisis demográfico y social.