Autoridades sanitarias priorizan control larvario para prevenir dengue en Oaxaca

 

 

Sandra Luz Roldán

La prevención del dengue y la chikungunya en Oaxaca se sostiene en una estrategia permanente que privilegia el control larvario, la participación ciudadana y la coordinación con los municipios, como respuesta a los riesgos sanitarios que representan estas enfermedades transmitidas por vector, señalaron autoridades del sector salud estatal.

De acuerdo con el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Efrén Emmanuel Jarquín González, los resultados obtenidos durante el año pasado confirmaron la efectividad del modelo preventivo implementado, al lograrse una disminución del 93.3 por ciento en los casos de dengue. Explicó que este resultado fue posible gracias a la suma de esfuerzos entre autoridades estatales, municipales y comunidades, lo que permitió reducir de manera significativa la saturación hospitalaria y prevenir cientos de muertes asociadas a formas graves de la enfermedad.

La información fue dada a conocer en la conferencia matutina del gobernador Salomón Jara Cruz, donde se expuso que para el presente año se reforzarán las acciones intersectoriales y se reactivarán los comités municipales de lucha contra el dengue, integrando a sectores estratégicos y fortaleciendo la supervisión por parte del personal de salud.

Jarquín González enfatizó que la nebulización no constituye una solución de fondo, ya que solo impacta al mosquito adulto y no a las larvas, que pueden eclosionar en pocos días. Precisó que, por esta razón, el Gobierno del Estado condiciona la aplicación de termonebulización a que los municipios acrediten avances significativos en acciones básicas como patio limpio, descacharrización y eliminación de criaderos, con al menos un 80 por ciento de cumplimiento comunitario.

En su intervención, el coordinador institucional y sectorial del Departamento de Vectores, José Alberto Jerónimo, explicó que el mosquito transmisor se reproduce principalmente en recipientes con agua almacenada dentro de las viviendas, lo que convierte a los hogares en el punto central de la prevención. Detalló que una sola hembra puede producir hasta mil 500 huevecillos durante su ciclo de vida, por lo que eliminar los criaderos en la fase acuática resulta clave para reducir la población del vector.

El funcionario añadió que el programa de vectores opera con personal capacitado y debidamente identificado, que realiza visitas domiciliarias basadas en diagnósticos entomológicos y acciones focalizadas. Asimismo, recomendó el uso de barreras físicas como mosquiteros, ropa de manga larga y repelentes, priorizando siempre las medidas preventivas dentro del hogar, al considerar que la corresponsabilidad social es el elemento central para sostener los resultados alcanzados en la lucha contra el dengue en Oaxaca.