
El empleo turístico en México alcanza 1.98 millones de puestos formales
El empleo formal del sector turístico en México registró 1,983,685 puestos en marzo de 2026, cifra que representa 8.73 por ciento del empleo total del país. Los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social muestran un comportamiento dinámico y heterogéneo entre entidades, con regiones que consolidan su liderazgo y otras que enfrentan ajustes derivados de su estructura económica y de la estacionalidad turística.
Quintana Roo se mantiene como el principal motor del empleo turístico nacional con 235,023 puestos, equivalentes a 44.58 por ciento de su empleo total. Baja California Sur ocupa el segundo lugar con 27.84 por ciento y Nayarit el tercero con 19.74 por ciento. Estas entidades confirman su dependencia estructural del turismo y su capacidad para sostener una planta laboral robusta en servicios de alojamiento, alimentos, recreación y transporte.
En términos absolutos, la Ciudad de México encabeza la lista con 406,126 empleos turísticos, equivalentes a 11.17 por ciento de su empleo total. El Estado de México registró 164,560 puestos y destacó por su crecimiento anual de 79.11 por ciento, el más alto del país. Este incremento refleja la expansión de servicios turísticos en zonas metropolitanas y la consolidación de nuevos polos de actividad vinculados al ocio, la cultura y los negocios.
El comportamiento mensual también muestra contrastes. Baja California registró un aumento de 42.14 por ciento respecto al mes previo, mientras que Hidalgo presentó una disminución de 4.86 por ciento. En el análisis anual, Campeche reportó una caída de 15.37 por ciento, mientras que Baja California creció 40.87 por ciento y la Ciudad de México 16.61 por ciento.
Oaxaca registró 20,207 empleos turísticos, equivalentes a 8.44 por ciento de su empleo total, con un crecimiento mensual de 0.70 por ciento y un incremento anual de 4.26 por ciento. Este comportamiento confirma la recuperación sostenida del sector en la entidad y su importancia para la economía local.
El panorama nacional evidencia que el turismo continúa siendo un sector estratégico para la generación de empleo formal. La diversidad de comportamientos entre entidades subraya la necesidad de políticas diferenciadas que fortalezcan destinos consolidados, impulsen regiones emergentes y atiendan los retos de estados con caídas en su planta laboral turística.