
Rector de la UABJO resalta vínculo histórico entre educación y vida pública en sesión solemne del Poder Legislativo
SANDRA LUZ ROLDÁN
La Sesión Solemne del Congreso del Estado dedicada al bicentenario del Instituto de Ciencias y Artes del Estado se convirtió en un espacio para reconocer la influencia de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca en la construcción de la vida pública de la entidad. En su mensaje conmemorativo, el rector Farid Acevedo López afirmó que celebrar los 200 años de la institución significa honrar una obra que ha formado conciencias, liderazgos y proyectos que transformaron Oaxaca y México.
Acevedo López señaló que el Instituto nació en un contexto de profundas transformaciones políticas y sociales, cuando la educación comenzó a ser entendida como un pilar de la república. Recordó que la creación del Instituto fue posible gracias a la visión del Poder Legislativo, que impulsó la ley de instrucción pública para garantizar que la enseñanza científica y humanista se convirtiera en una política de Estado. Subrayó que desde entonces la educación y el derecho han caminado juntos en la formación de Oaxaca.
El rector destacó que el Instituto fue mucho más que un centro educativo. Fue una escuela de ciudadanía y una fábrica de ideas para la vida pública. Señaló que desde sus aulas surgieron figuras emblemáticas como Benito Juárez, Porfirio Díaz, Matías Romero y numerosos personajes que participaron activamente en la construcción de la vida pública nacional. Todos ellos, afirmó, encontraron en esta casa de estudios un espacio para desarrollar su pensamiento y su vocación de servicio.
Acevedo López recordó que la influencia del Instituto se extendió a lo largo del siglo XIX y buena parte del siglo XX, cuando numerosos egresados ocuparon responsabilidades en el Congreso local, en los ayuntamientos, en los tribunales y en diversas instancias gubernamentales. Su participación fue decisiva en la elaboración de leyes, la consolidación de instituciones públicas y la defensa de las libertades que hoy forman parte de la vida democrática del estado.
El rector afirmó que la grandeza de la institución radica también en su capacidad de transformarse sin renunciar a su esencia. La UABJO heredó el espíritu del Instituto y amplió sus horizontes para responder a los retos del presente. Concluyó que el bicentenario debe asumirse como una oportunidad para renovar la confianza en la educación pública, la ley y las instituciones, pilares fundamentales para construir una sociedad más libre, más justa y más consciente de sus responsabilidades colectivas.