Misael Sánchez
La imposición de un arancel del 25% a las exportaciones de México hacia Estados Unidos generará un impacto económico aún difícil de medir con precisión, señaló el titular de la Secretaría de Finanzas de Oaxaca (SEFIN), Farid Acevedo López. Durante su intervención, el funcionario destacó que los efectos variarán dependiendo del tipo de producto y el comportamiento del consumidor final.
Acevedo López ejemplificó la situación con productos de consumo cotidiano, como el aguacate, cuyo precio podría absorber el incremento sin afectar significativamente la demanda en Estados Unidos. En contraste, bienes de alto costo, como los vehículos, enfrentarán un desafío mayor, ya que un aumento del 25% en su valor representará una barrera considerable para los compradores.
Asimismo, el titular de SEFIN mencionó el caso de las bebidas alcohólicas y el tabaco, productos que históricamente han sido gravados con impuestos especiales sin que ello detenga su consumo. «El tabaco, por ejemplo, tiene un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) del 160%, y sigue siendo un producto de alta demanda. Algo similar ocurre con el alcohol, donde las exportaciones gozan de beneficios fiscales, pero el impacto del arancel dependerá de la elasticidad del consumo en el extranjero», explicó.
Acevedo López enfatizó que, en última instancia, el costo de estas medidas será absorbido por el consumidor final. «No es el Gobierno quien paga los aranceles, sino los compradores en el país de destino. Su capacidad adquisitiva será determinante para evaluar la afectación real en cada rubro», concluyó.
Las autoridades financieras de Oaxaca seguirán monitoreando la evolución de estas medidas para determinar su alcance y posibles estrategias de mitigación ante un escenario comercial cambiante.