Ceremonias tradicionales, rezos y ofrendas acompañan las Asambleas Regionales de Consulta que se realizan este 16 de agosto en Chiapas, Chihuahua y Yucatán

Con la fuerza de su espiritualidad y sabiduría ancestral, pueblos indígenas construyen una Ley justa y digna.

Palenque, Chiapas, a 16 de agosto de 2026.
  • Ceremonias tradicionales, rezos y ofrendas acompañan las Asambleas Regionales de Consulta que se realizan este 16 de agosto en Chiapas, Chihuahua y Yucatán
  • Con entusiasmo y amplia participación, autoridades y representantes indígenas coinciden que una Ley tiene valor cuando se construye desde abajo

Con ceremonias tradicionales, rezos y ofrendas a los cuatro puntos cardinales, con entusiasmo y amplia participación, autoridades y representantes de los pueblos Ch’ol, Tseltal, Tsotsil, Rarámuri, Pima, Warijó y Maya se reúnen en 5 Asambleas Regionales de Consulta que se realizan en Chiapas, Chihuahua y Yucatán, donde hacen escuchar su palabra y propuestas, reafirmando su decisión de ser parte activa en la construcción de la Propuesta de Iniciativa de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.

En Izamal, Yucatán, con la participación de alrededor de 300 personas; entre ellas 75 autoridades indígenas, así como observadores y funcionarios públicos, el J-meen Carlos Samuel Tapia Pat, de Ichmul, encabezó la ceremonia de inicio de la Asamblea Regional del Pueblo Maya, con una petición a los cuatro puntos cardinales para el buen desarrollo de los trabajos. En Valladolid, con la asistencia de 400 personas; 166 autoridades indígenas, el sacerdote maya don Petronilo Xoc realizó una ceremonia tradicional para pedir que el diálogo y la consulta se desarrollen en paz, armonía y con la sabiduría de los ancestros.

En Bochil, Chiapas, con la asistencia de mil 500 personas; entre ellas 614 autoridades, el médico tradicional Carlos Díaz Díaz, de la comunidad El Copal, realizó un rezo tsotsil a los cuatro puntos del universo, mientras el copal, el altar y la música tradicional acompañaron el inicio del diálogo y la consulta previa, libre e informada.

Ante cientos de autoridades, durante la bienvenida, Alejandro Díaz Pérez, agente municipal de El Copal, y Germán Girón Pérez, agente municipal de Venustiano Carranza, destacaron que, como autoridades comunitarias, tienen la responsabilidad de representar a sus pueblos y comunidades, participar, ser escuchados y analizar la Propuesta de Iniciativa de Ley General.

Enfatizaron que una ley tiene valor cuando llega a las comunidades y se construye desde abajo. Al mismo tiempo, hicieron un llamado a los tres órdenes de gobierno para que los derechos no solo queden plasmados en documentos, sino que realmente se hagan valer en los pueblos y comunidades indígenas.

Mientras que en Palenque, Chiapas, con el mismo entusiasmo y amplia asistencia;  mil personas aproximadamente, de ellas, 741 autoridades indígenas, dio inicio la Asamblea Regional de los pueblos Ch’ol, Tseltal y Tsotsil con una ceremonia tradicional maya Ch’ol encabezada por el rezador Carlos López Jiménez y acompañada de música tradicional de cuerdas.

Ante los representantes de la Secretaría de Gobernación, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre otros, las legisladoras; la senadora Edith López Hernández y la diputada Irma Juan Carlos, resaltaron el reconocimiento de los Pueblos como sujetos de Derecho Público, gracias a la Cuarta Transformación de la vida pública nacional.

“Gracias a la reforma constitucional del artículo 2° impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, estamos haciendo realidad la implementación de esta norma constitucional, por eso estamos construyendo de manera colectiva esta Ley General para garantizar los derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos reconocidos en nuestra Carta Magna”, señalaron.

Finalmente, en San Ignacio de Arareko, Bocoyna, Chihuahua, 172 autoridades tradicionales rarámuri, 300 asistentes en total, compartieron el tesgüino, bebida de maíz de profundo significado ritual y comunitario. Como parte de la ceremonia agradecieron a Onorúame-Eyerúame y ofrecieron la bebida hacia los cuatro puntos cardinales, en un acto de respeto, reciprocidad y armonía entre las personas, la comunidad y su entorno. En este territorio ancestral, los pueblos Rarámuri, Pima y Warijó participan con su palabra y visión del mundo en la construcción colectiva de esta norma legislativa.