SANDRA LUZ ROLDÁN
La conmemoración del Faro de Cortés permite comprender el origen y la evolución de Salina Cruz como una ciudad estratégica del Istmo de Tehuantepec, cuya historia está marcada por el mar, el puerto y las grandes decisiones de infraestructura que transformaron la región.
El gobernador Salomón Jara Cruz destacó que Salina Cruz ocupa un lugar central en la historia de Oaxaca debido a su papel en los proyectos nacionales de comunicación y comercio, los cuales definieron su crecimiento y su relevancia en el sur-sureste del país.
Al abordar el tema, el cronista Fernando Villalana explicó que la consolidación de Salina Cruz estuvo ligada a la necesidad de contar con un puerto moderno en el Pacífico, capaz de articular el comercio interoceánico y fortalecer la presencia del Estado mexicano en la región. En ese proceso, señaló, el Faro de Cortés se convirtió en una pieza fundamental para la navegación y en un símbolo del nacimiento de la ciudad.
Villalana detalló que el faro marcó una etapa clave en la historia local, al garantizar condiciones seguras para el arribo de embarcaciones y contribuir al crecimiento del puerto y de la infraestructura ferroviaria. Explicó que alrededor de este desarrollo se configuró una ciudad con identidad obrera y portuaria, integrada por trabajadores provenientes de distintas regiones del país.
El cronista subrayó que el festejo histórico del Faro de Cortés no solo rememora una obra de ingeniería, sino que reconoce el esfuerzo colectivo que dio forma a Salina Cruz como un espacio estratégico para la economía, la defensa y la integración territorial de México.
El gobernador Salomón Jara reiteró que la recuperación de la memoria histórica y la valoración de símbolos como el Faro de Cortés fortalecen el sentido de pertenencia y permiten comprender el papel que Salina Cruz ha desempeñado y continúa desempeñando en el desarrollo del Istmo de Tehuantepec y de Oaxaca.