La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó que el tamarindo es uno de los frutos con mayor arraigo en México debido a su versatilidad culinaria, su valor nutricional y su importancia productiva. Actualmente se cultiva en 11 estados del país y alcanzó una producción de 52 mil 642.5 toneladas en 2024, de acuerdo con cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Jalisco encabeza la producción nacional con 22 mil 719.8 toneladas, seguido por Colima con 12 mil 507.8 toneladas y Michoacán con 8 mil 101.3 toneladas.
El tamarindo es utilizado ampliamente en la gastronomía mexicana. Su sabor agridulce permite su incorporación en bebidas tradicionales como el agua de tamarindo, infusiones, ponches y bebidas carbonatadas. También se emplea en coctelería, aderezos, salsas dulces y saladas, guisos y postres. Además, forma parte de los dulces típicos mexicanos, donde se combina con chile y azúcar para elaborar una amplia variedad de productos.
El fruto aporta beneficios nutricionales relevantes. Contiene fibra, vitaminas A y C, minerales y antioxidantes. Contribuye al funcionamiento digestivo, fortalece el sistema inmunológico, reduce inflamación y favorece la regeneración muscular. Su consumo se ha extendido tanto por su sabor como por sus propiedades.
Agricultura señaló que el tamarindo es un cultivo con presencia histórica en México. Aunque su origen se encuentra en la sabana africana, el fruto se adaptó a las zonas tropicales del país desde la época colonial y hoy forma parte de la identidad gastronómica nacional. Su producción sostiene actividades económicas locales y contribuye al desarrollo de las regiones productoras.
La dependencia reiteró que el tamarindo es un producto estratégico por su demanda, su valor cultural y su potencial para diversificar la oferta agroalimentaria del país. Su presencia en la cocina mexicana y en los campos de producción confirma su relevancia para el sector agrícola y para la tradición culinaria nacional.