+ El gobierno apuesta por la juventud con empleo, dignidad y futuro
SANDRA LUZ ROLDÁN
En la casa del pueblo, donde las decisiones se toman con el pulso de la tierra y la mirada puesta en quienes la habitan, el programa “Mi Primera Chamba” dio un paso firme. Mil quinientas tarjetas fueron entregadas a jóvenes oaxaqueños que, hasta hace poco, escuchaban la misma frase en cada entrevista laboral: “Te falta experiencia”. Hoy, esa barrera empieza a ceder.
El gobernador Salomón Jara Cruz encabezó el acto con la convicción de quien conoce el camino desde abajo. Lo dijo sin solemnidad, pero con verdad: “Yo también trabajé boleando zapatos. No me da vergüenza. Aprendí desde abajo”. Su gobierno, que se define por la cercanía con el territorio, ha puesto en marcha una política pública que no se queda en el papel. “Mi Primera Chamba” es una respuesta concreta a una necesidad urgente: abrir las puertas del empleo formal a quienes recién egresan de la universidad.
Cada tarjeta entregada representa un incentivo mensual de 8,364 pesos. Pero más allá del monto, lo que se ofrece es una oportunidad real de incorporarse al mundo laboral, de adquirir experiencia, de demostrar talento. Jóvenes como Alejandra Cruz Luna, Dulce Yaretzi García Santos, Fanny Janeth Nolasco Hernández e Isaías López Ávila recibieron sus tarjetas en representación de miles. Sus historias, distintas en origen pero iguales en esfuerzo, son el reflejo de una generación que no espera su turno: lo toma.
Vilma Martínez Cortés, secretaria de Bienestar, Tequio e Inclusión, lo expresó con claridad: “Esto no es un regalo. Es una inversión en su talento, una llave que abre la puerta a sus sueños”. El subsecretario Diego Moisés Pérez de la Cruz recordó que Oaxaca es el único estado del país con un programa de esta naturaleza. Más de 10,000 jóvenes han sido beneficiados en dos años, con una inversión superior a los 450 millones de pesos.
El programa no se limita a la entrega de recursos. Los beneficiarios son incorporados a áreas estratégicas del gobierno estatal, como el nuevo sistema de gobierno digital, donde ya trabajan 25 jóvenes en el desarrollo de plataformas que modernizarán los servicios públicos. El gobernador fue enfático: “No quiero que se contrate a otros. Quiero que se queden los que ya están. Que trabajen para siempre”.
“Mi Primera Chamba” nació en una conversación con madres y padres que pedían una oportunidad para sus hijos. Hoy, esa petición se ha convertido en política pública. El gobernador anunció que el monto del apoyo será incrementado en 2026, como parte del compromiso de su administración con la juventud.