SANDRA ROLDÁN
En una visita clave para el desarrollo de políticas de vivienda digna en el sur del país, el director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), ingeniero Octavio Romero Oropeza, recorrió las instalaciones de la Delegación del INFONAVIT en Oaxaca y supervisó personalmente el arranque de la construcción de un nuevo conjunto habitacional en San Jacinto Amilpas, que forma parte del ambicioso programa nacional para edificar más de 600 mil viviendas destinadas a personas de bajos ingresos.
Durante su visita, Romero Oropeza explicó que este proyecto no solo responde a un mandato presidencial, sino a una necesidad histórica: corregir décadas de políticas hipotecarias que generaron más de cuatro millones de créditos impagables.
“Muchas personas que pagaban puntualmente sus mensualidades veían, sin lógica alguna, cómo su deuda aumentaba en lugar de disminuir. Eso no solo es injusto, es inaceptable”, afirmó con firmeza.
El titular del INFONAVIT dio a conocer que, hasta la fecha, 630 mil créditos han sido reestructurados bajo el nuevo modelo financiero, y para finales de 2025 se estima alcanzar una regularización total de casi 4 millones, a través de congelamiento de saldos, reducción de intereses y condonaciones parciales según el caso.
Asimismo, anunció que en mayo entrarán automáticamente al programa de beneficios 200 mil acreditados más y en julio otros 500 mil, con un millón adicional que deberá acudir directamente a las oficinas para una atención personalizada.
Uno de los temas centrales de su gira por Oaxaca fue la implementación del programa de construcción de viviendas dignas para quienes ganan menos de dos salarios mínimos.
En San Jacinto Amilpas ya comenzó la edificación de 160 viviendas diseñadas con servicios cercanos —agua, luz, transporte, centros de salud y escuelas— en zonas urbanas o periféricas, pero nunca alejadas ni marginadas.
“Estas casas no serán como las de antes, hechas a 20 o 30 kilómetros de la ciudad, en lugares sin servicios. No. Vamos a construir entornos habitables, agradables, seguros, con áreas verdes y espacios comunes”, remarcó.
Oaxaca, precisó Romero Oropeza, enfrenta un déficit habitacional de 315 mil viviendas y una producción anual de apenas 280 casas, de las cuales solo siete estaban dirigidas a personas con menores ingresos.
“Eso es inadmisible. Vamos a cambiar esta realidad, y por eso arrancamos con 31 mil viviendas en la entidad, como un primer paso para revertir el rezago”, puntualizó.
El director del INFONAVIT también destacó el apoyo recibido por parte del gobierno estatal y de múltiples municipios, los cuales han facilitado la donación de terrenos, simplificación de trámites y condonación de impuestos, todo con el objetivo de que las viviendas sean realmente accesibles para los derechohabientes.
Romero Oropeza aprovechó su estancia en la delegación para invitar a quienes ya han liquidado su crédito hipotecario a iniciar el trámite gratuito de liberación de gravamen. Tan solo en Oaxaca, existen 13 mil personas en esta situación, de las cuales solo mil han formalizado su escritura. Gracias a convenios con municipios y el gobierno estatal, ahora este proceso se realiza sin necesidad de notario ni costos adicionales.
En cuanto a los inmuebles abandonados, informó que ya se inició un censo nacional para clasificar más de 940 mil viviendas en situación irregular, vandalizadas u ocupadas sin contrato, con el objetivo de ofrecer a sus actuales ocupantes un esquema de renta con opción a compra, siempre que se trate de personas sin otra vivienda y en situación de necesidad.
Con la presencia de Romero Oropeza en Oaxaca, el INFONAVIT no solo reafirma su compromiso institucional con los trabajadores de México, sino que también marca un antes y un después en la política pública de vivienda: una que deja de ser negocio para unos pocos y se convierte en derecho garantizado para las mayorías.