Puerto Escondido fortalece su presencia turística y marítima
SANDRA LUZ ROLDÁN
Puerto Escondido mantiene una actividad turística y marítima dinámica que se sostiene en su ubicación estratégica, su bahía de fondeo natural y un entorno geográfico que favorece la navegación y el desarrollo económico regional. De acuerdo con autoridades federales, este punto del Pacífico centro combina características físicas, climáticas y operativas que lo consolidan como uno de los destinos más relevantes de la costa oaxaqueña.
Puerto Escondido se ubica entre Huatulco y Acapulco, dentro del municipio de San Pedro Mixtepec, con una población superior a los 20 mil habitantes. No cuenta con muelle, por lo que las embarcaciones de recreo permanecen fondeadas en la bahía y las de pesca se varan directamente en la arena. El calado en el centro alcanza los 23 metros y el fondo arenoso ofrece buen tenedero para maniobras seguras. El acceso natural a la bahía es la referencia principal para la navegación, complementado por el faro local cuya señal luminosa tiene un alcance geográfico de 15 millas. La ausencia de canales de navegación y dársenas convierte la operación marítima en una actividad basada en la experiencia de los navegantes y en las condiciones naturales del entorno.
El puerto se encuentra a 60 metros sobre el nivel del mar y está delimitado por los farallones Escondido y Punta Escondida. Su clima cálido subhúmedo, con temperatura promedio anual de 27 °C y humedad relativa del 84%, marca temporadas definidas que influyen en la navegación y el turismo. Las lluvias se concentran de mayo a octubre y los huracanes de mayo a noviembre. Los vientos cambian según la estación y el oleaje es moderado en la mayoría de las playas, excepto en Zicatela, donde las olas pueden alcanzar hasta seis metros, lo que la convierte en un referente internacional para el surf.
La bahía integra playas de gran reconocimiento que impulsan la actividad turística. Zicatela destaca por su oleaje de talla mundial, mientras que Carrizalillo, Manzanillo y Puerto Angelito ofrecen condiciones ideales para natación y snorkel. Playa Principal y Playa Marinero funcionan como puntos de salida para pesca deportiva y recorridos turísticos, y Bachoco conserva un paisaje natural con vegetación pionera. El entorno incluye lagunas como Manialtepec, Chacahua y Pastoría, que enriquecen la biodiversidad y el atractivo ecoturístico de la región.
La conectividad aérea y terrestre es otro factor que fortalece la movilidad. El Aeropuerto Internacional de Puerto Escondido opera con una pista de 2,300 metros y servicios de navegación aérea como radar, VOR y DME, lo que permite enlazar al destino con rutas nacionales e internacionales. La carretera federal 200 conecta a Puerto Escondido con Acapulco y con diversas localidades de la costa oaxaqueña, mientras que otras rutas comunican directamente con Oaxaca, Huatulco, Mazunte, Zipolite y el Istmo de Tehuantepec.
El turismo es la actividad económica dominante, impulsado por la accesibilidad, la diversidad de playas y la cercanía con otros destinos de la región. La pesca deportiva es otro pilar, con especies como pez vela, marlín, dorado y atún, además de un torneo anual que desde 1987 atrae participantes nacionales e internacionales. La agricultura y la ganadería complementan la economía local, mientras que el comercio ofrece artesanías, textiles, joyería y productos regionales que fortalecen la derrama económica.
Puerto Escondido cuenta con agencia municipal, guarnición militar, estación naval avanzada, policía estatal y federal, así como una capitanía de puerto. Existen servicios médicos, hospedaje variado, transporte turístico y un mercado central que abastece a la población y a visitantes. La vegetación predominante es selva baja caducifolia, caracterizada por árboles de baja altura que pierden sus hojas durante la temporada seca. El Jardín Botánico de la Universidad del Mar es uno de los espacios de conservación más relevantes, con más de 200 especies vegetales y 90 de aves.
Puerto Escondido combina condiciones naturales, conectividad, biodiversidad y servicios turísticos que lo posicionan como un punto clave para la navegación, el turismo y la actividad económica regional. Su bahía, playas y entorno ecológico continúan atrayendo visitantes, deportistas y navegantes, consolidando su relevancia en la costa oaxaqueña.