
Aumentan daños por calor en México
La Secretaría de Salud informó que la temporada de calor 2026 mantiene una tendencia ascendente en casos asociados a temperaturas naturales extremas, lo que refleja un escenario que exige vigilancia constante y acciones preventivas en todas las entidades federativas. El reporte epidemiológico correspondiente a la Semana 20 confirma que el país enfrenta condiciones térmicas intensas que han provocado afectaciones en la salud pública y un incremento sostenido en la demanda de atención.
El informe oficial detalla que, desde el inicio de la temporada en la Semana 12 y hasta la fecha de corte del 27 de mayo, se han registrado 660 casos vinculados a daños por calor y 17 defunciones, todas asociadas a golpe de calor. Las entidades con mayor número de fallecimientos son Chiapas y Veracruz, seguidas por Baja California, Campeche, Guerrero, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco y Tamaulipas. La letalidad nacional se ubica en 2.57 por ciento, lo que confirma la gravedad del fenómeno.
El análisis de los casos muestra que Tabasco, Jalisco y Oaxaca concentran la mayor carga de afectaciones, con cifras que incluyen deshidratación, golpe de calor y quemaduras. El comportamiento epidemiológico coincide con las condiciones climáticas reportadas por el Servicio Meteorológico Nacional, que advierte la persistencia de temperaturas vespertinas calurosas a muy calurosas en gran parte del país. La onda de calor se mantiene activa en Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Chiapas, Campeche y Yucatán.
Las temperaturas máximas alcanzan rangos de 40 a 45 grados en regiones del Pacífico y del sur del país, mientras que valores de 35 a 40 grados se extienden hacia el norte, noreste y sureste. Estas condiciones incrementan el riesgo de deshidratación y golpe de calor, especialmente en poblaciones expuestas a actividades al aire libre o con acceso limitado a fuentes de hidratación y sombra.
La Secretaría de Salud subraya la importancia de fortalecer las medidas preventivas, entre ellas la hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol y mantener especial atención en niñas, niños, personas adultas mayores y trabajadores del campo. El monitoreo epidemiológico continuará durante toda la temporada, con el objetivo de reducir riesgos y orientar a la población mediante información oportuna y basada en evidencia.