Ciudadanía oaxaqueña evalúa calidad de servicios y presencia de corrupción según ENCIG 2025

 

La edición 2025 de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental ofrece un retrato detallado de cómo la población urbana de Oaxaca percibe los servicios públicos, la atención institucional y la interacción con autoridades. Los resultados permiten identificar áreas de avance y puntos críticos que requieren atención para mejorar la experiencia ciudadana.

El estudio muestra que los servicios públicos básicos presentan niveles de cobertura significativos. En agua potable, ocho de cada diez personas reciben el suministro desde la red pública. En drenaje y alcantarillado, 78.3 por ciento cuenta con conexión adecuada. El alumbrado público ilumina de forma suficiente para poco más de la mitad de la población, mientras que los parques y jardines son accesibles para 67.8 por ciento, aunque la percepción de seguridad en estos espacios se mantiene en 44.6 por ciento.

La recolección de basura registra 72.9 por ciento de separación de residuos y 60.9 por ciento de oportunidad en el servicio. La policía obtuvo 59.3 por ciento de opiniones favorables en disposición para ayudar. En calles y avenidas, menos de la mitad observó semáforos funcionales y solo 12.4 por ciento reportó reparaciones inmediatas de baches o coladeras. Las carreteras libres fueron consideradas con señalamientos claros por 45.7 por ciento y en buen estado por 16 por ciento.

Los servicios bajo demanda presentan indicadores más sólidos. En salud, el IMSS registró 79.8 por ciento de instalaciones limpias y el ISSSTE 64.8 por ciento de confianza en su personal médico. Los servicios estatales alcanzaron 79.9 por ciento de instalaciones adecuadas y 22.8 por ciento de disponibilidad de medicamentos. La educación pública obligatoria cumplió temarios para 81.4 por ciento de usuarios y la educación universitaria destacó con 93.4 por ciento de confianza en su personal docente.

El suministro de energía eléctrica mostró continuidad para 93.6 por ciento de usuarios y reinstalación inmediata en 43 por ciento de los casos. En transporte público masivo automotor, 69.3 por ciento consideró justa la tarifa. Las autopistas de cuota fueron valoradas con 72.9 por ciento por su señalización.

En trámites y pagos, la población realizó en promedio 9.2 gestiones durante el año. Más de la mitad acudió a instalaciones de gobierno y 17.6 por ciento utilizó internet. La interacción electrónica alcanzó 50.8 por ciento, con un uso creciente de plataformas digitales para pagos y solicitudes.

Los problemas en trámites afectaron 36.8 por ciento de las gestiones, principalmente por barreras como filas largas, requisitos excesivos o traslados lejanos. A pesar de ello, 75.4 por ciento se mostró satisfecho con el tiempo invertido y 72.5 por ciento con el trato recibido. En 93 por ciento de los trámites se obtuvo lo requerido, con el pago de predial alcanzando casi la totalidad de efectividad.

La percepción ciudadana identifica a la inseguridad como el principal problema con 65.5 por ciento, seguida de la corrupción con 57.6 por ciento. La frecuencia percibida de actos de corrupción alcanzó 88.5 por ciento y la prevalencia fue de 20 mil 330 casos por cada cien mil habitantes. La confianza interpersonal se mantiene alta, con 82.2 por ciento depositada en familiares.

Los resultados muestran un entorno urbano donde la ciudadanía reconoce avances en servicios esenciales, pero mantiene preocupaciones claras sobre seguridad, trámites y corrupción. La información permite orientar políticas públicas que fortalezcan la calidad institucional y mejoren la experiencia cotidiana de la población.