
INEGI informa disminución en la subocupación y crecimiento de la población no económicamente activa
Sandra Luz Roldán
Los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran una reducción en la tasa de subocupación, que pasó de 6.9% en diciembre de 2024 a 6.2% al cierre de 2025. Este indicador refleja la proporción de personas ocupadas que desean y pueden trabajar más horas, y su disminución sugiere una mejora en la disponibilidad de tiempo laboral para quienes buscan ampliar su actividad remunerada Inegi.
El INEGI también reportó un incremento en la Población No Económicamente Activa (PNEA), que alcanzó 42.8 millones de personas, es decir, 1.1 millones más que en diciembre del año anterior. Este crecimiento se explica por el aumento de personas que no participan en el mercado laboral, ya sea por dedicarse a actividades no remuneradas, estudiar, jubilarse o no estar disponibles para trabajar. Dentro de este grupo, 5.3 millones manifestaron disponibilidad para incorporarse a una actividad económica, aunque no realizaron acciones de búsqueda durante el periodo de referencia Inegi.
En paralelo, la tasa de participación económica se ubicó en 59.1%, ligeramente menor al 59.3% registrado un año antes. Este comportamiento se relaciona con el crecimiento de la PNEA, que avanzó a un ritmo mayor que la PEA. A pesar de ello, la tasa de desocupación se mantuvo estable en 2.4%, lo que indica que la proporción de personas que buscan empleo sin encontrarlo no presentó variaciones significativas.
La informalidad laboral, uno de los indicadores estructurales más relevantes del mercado de trabajo, se situó en 54.6%, cifra prácticamente igual a la del año previo. Este dato confirma que más de la mitad de las personas ocupadas continúan desempeñándose en actividades sin acceso a seguridad social o fuera de esquemas formales de contratación.
El INEGI destacó que la población de 15 años y más asciende a 104.7 millones, de los cuales 61.9 millones integran la fuerza laboral activa. Esta información es fundamental para el análisis de políticas públicas, la planeación económica y la evaluación de programas orientados al empleo, la productividad y la formalización del trabajo en México.