La consulta de revocación de mandato impulsa un debate sobre desigualdad, programas sociales y transformación en Oaxaca

 

La consulta de revocación de mandato del 25 de enero no solo representa un ejercicio democrático inédito en Oaxaca, sino que ha abierto un debate profundo sobre desigualdad, políticas públicas y los cambios que la población percibe en su vida diaria. Las reflexiones de Melissa Cruz Ramírez y Keila Vargas, integrantes de la plataforma “Que siga la Primavera”, permiten entender cómo este proceso ha sido interpretado como una oportunidad para revisar avances sociales y contrastarlos con el pasado reciente.

Keila Vargas describe el proceso como un esfuerzo de gran escala que inició con la recolección de firmas en octubre. La meta institucional era reunir 310 mil firmas, pero la plataforma logró más de 700 mil, lo que permitió activar la consulta y evidenció un interés ciudadano que superó cualquier expectativa. Para ella, este resultado refleja que las comunidades indígenas y rurales, acostumbradas a la práctica de “mandar obedeciendo”, reconocen en este mecanismo una herramienta para decidir el rumbo del estado.

Melissa Cruz coincide en que la participación ha sido amplia y que el proceso avanza con claridad hacia su etapa final. Desde su perspectiva, la ciudadanía ha podido observar obras, programas y servicios que han transformado la vida comunitaria, lo que explica el respaldo que perciben en sus recorridos. Insiste en que la consulta debe asumirse como un ejercicio de reflexión, donde cada persona evalúe los cambios y tome una decisión informada.

Keila profundiza en el tema de la desigualdad, recordando que históricamente ha marcado la vida de Oaxaca. Explica que uno de cada dos habitantes recibe un programa social estatal y que 280 mil personas han salido de la pobreza en dos años, cifras que interpreta como resultado de políticas focalizadas que buscan reparar una deuda histórica con sectores vulnerables como juventudes, madres solteras y pueblos originarios. Para ella, estos datos deben formar parte del análisis que la ciudadanía realice antes de emitir su opinión.

Melissa complementa esta visión al señalar que la primavera oaxaqueña ha impulsado programas sociales sin condicionamientos y que la consulta no debe confundirse con un mecanismo de presión. Subraya que la decisión final recae en la ciudadanía y que el ejercicio fortalece la democracia al permitir que la población evalúe directamente a sus gobernantes.

Ambas voceras destacan que Oaxaca se ha convertido en el primer estado del país en realizar una consulta de revocación de mandato a nivel estatal. Melissa recuerda que el expresidente Andrés Manuel López Obrador abrió el camino al someterse a este mecanismo, y que ahora el gobernador Salomón Jara continúa esa línea de congruencia política. Keila añade que, a diferencia de episodios del pasado donde la inconformidad social fue reprimida, hoy la población puede decidir de manera pacífica y transparente si desea que el gobernador continúe o no en el cargo.

En la recta final, las dos integrantes de la plataforma llaman a la ciudadanía a participar. Keila recuerda que para que la consulta sea vinculante se requiere la participación del 40% de la lista nominal, mientras Melissa insiste en que la decisión debe basarse en información y reflexión. Ambas coinciden en que el 25 de enero será una fecha clave para la vida pública del estado y que la participación masiva permitirá consolidar un precedente democrático para las futuras generaciones.