
Oaxaca celebra la temporada del mole de caderas
La ciudad de Oaxaca recibió nuevamente la temporada del mole de caderas con un ambiente cálido y festivo. El Paseo Juárez El Llano se transformó en un espacio donde familias, visitantes y cocineras tradicionales compartieron sabores, historias y recuerdos. El festival, en su cuarta edición, reunió a la Mixteca y a los Valles Centrales en una celebración que honra una de las expresiones culinarias más queridas del estado.
La llegada de octubre marcó el inicio de una tradición que se vive con emoción. Las cocinas mixtecas volvieron a llenarse de aromas intensos, de chiles costeños y de pepicha recién recolectada. En cada preparación se reconoce el trabajo de quienes han cuidado esta receta durante generaciones, desde la crianza del chivo hasta el momento en que el caldo espeso llega a la mesa.
Allí se dijo que “la gastronomía mixteca es una herencia que ha pasado de generación en generación”, una afirmación que se refleja en cada detalle del festival. Las cocineras tradicionales compartieron su conocimiento con orgullo, mostrando cómo el guaje, el chile costeño y la pepicha se integran para crear un platillo que representa a toda una región.
El festival reunió a más de veinte stands con cocineras y restaurantes que ofrecieron el mole de caderas y otros platillos tradicionales. La música mixteca acompañó la jornada, mientras artesanos presentaban textiles, joyería y piezas elaboradas con palma, barro y jícara. La mezcla de gastronomía y cultura permitió que visitantes conocieran la riqueza de la Mixteca desde distintas perspectivas.
Autoridades estatales y municipales destacaron la importancia del festival como motor turístico y económico. La derrama esperada para el fin de semana y la ocupación hotelera reflejan el impacto de estas celebraciones en la ciudad. La presencia de productores, artesanos y prestadores de servicios reforzó la idea de que la gastronomía es una cadena que beneficia a múltiples sectores.
Las demostraciones culinarias fueron uno de los momentos más apreciados. Las cocineras mostraron cómo se muele el chile, cómo se incorpora el guaje y cómo la pepicha aporta su aroma característico. Cada receta tiene su propia historia y cada cocinera conserva un toque personal que vuelve único el resultado. El festival permitió ver esa diversidad y valorarla.
El mole de caderas también estará disponible en restaurantes de Oaxaca y Huajuapan de León durante octubre y noviembre, lo que amplía la oportunidad de disfrutarlo fuera del festival. La temporada invita a conocer más sobre la cultura mixteca y a reconocer el trabajo de quienes mantienen viva esta tradición.