
CIAD desarrolla envases biodegradables con aceite esencial de clavo para extender la vida de anaquel de las tortillas de maíz
El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) informó el desarrollo de un envase biodegradable elaborado con polihidroxibutirato (PHB) e incorporado con aceite esencial de clavo, diseñado para mejorar la conservación de las tortillas de maíz y reducir el impacto ambiental asociado al uso de bolsas plásticas convencionales .
El organismo explicó que las tortillas de maíz son un alimento fundamental en la dieta mexicana, con un consumo promedio anual de 65.8 kilogramos por persona. Actualmente, la mayoría se comercializa en bolsas de polietileno de alta densidad (PEAD), material que puede tardar hasta 500 años en degradarse. Se estima que, debido a su uso generalizado, se desechan alrededor de 14,305 toneladas de bolsas plásticas cada año .
El CIAD señaló que la vida de anaquel de la tortilla es limitada debido a su susceptibilidad al crecimiento de hongos y bacterias. Para identificar los microorganismos responsables del deterioro, se analizaron tortillas de cinco estados del país. Entre las especies detectadas se encuentran Aspergillus longivesica, Aspergillus niger, Aspergillus flavus, Curvularia spicifera, Mucor racemosus y Penicillium brevicompactum .
Los estudios demostraron que el aceite esencial de clavo presenta propiedades antifúngicas eficaces para inhibir el crecimiento de estos hongos. Con base en estos resultados, se fabricaron envases activos PHBE en la Planta Piloto de Envases del CIAD. Las pruebas realizadas mostraron que las tortillas envasadas en PHBE conservaron su humedad y extendieron su vida útil por al menos treinta días en refrigeración, superando el desempeño de las bolsas de PEAD .
El centro de investigación destacó que los envases biodegradables representan una alternativa sostenible para disminuir la contaminación ambiental generada por el plástico convencional. Aunque el costo actual de producción es cercano a un peso por bolsa, se prevé que el incremento en la fabricación de materiales biodegradables contribuya a reducir su precio en el futuro .
El CIAD reiteró que esta innovación constituye un avance significativo para mejorar la conservación de un alimento básico y, al mismo tiempo, promover prácticas más responsables con el medio ambiente.