Composición del gasto trimestral y diferencias territoriales en el consumo de los hogares

El gasto total trimestral de los hogares mexicanos durante 2025 reflejó una estructura dominada por el consumo cotidiano y por ajustes que respondieron a variaciones económicas y estacionales. El gasto total promedio trimestral fue de 89 752 pesos, con una caída entre el primer y segundo trimestre y una recuperación en el tercero, antes de cerrar el año con una ligera disminución.

El gasto corriente representó 82.9 por ciento del total trimestral y se integró por componentes monetarios y no monetarios que evolucionaron de manera distinta. El gasto monetario trimestral alcanzó 57 930 pesos y mostró una disminución en el segundo trimestre seguida de un repunte en el tercero. El gasto no monetario, asociado a autoconsumo, remuneraciones en especie y transferencias, también registró variaciones relevantes.

La información procede del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que detalló que los rubros con mayores montos de gasto trimestral fueron alimentos, bebidas y tabaco, con 20 238 pesos; transporte y comunicaciones, con 11 588 pesos; y educación y esparcimiento, con 4 902 pesos. Estos rubros concentraron la mayor parte del gasto corriente monetario y mostraron comportamientos diferenciados entre trimestres.

El gasto en alimentos y bebidas consumidas dentro del hogar promedió 15 945 pesos trimestrales y mostró incrementos hacia el cierre del año. Carnes, otros alimentos diversos y cereales fueron los principales rubros de desembolso. En contraste, el gasto en alimentos consumidos fuera del hogar presentó una tendencia descendente. El gasto en tabaco fue el de menor participación dentro del rubro.

Las diferencias entre localidades urbanas y rurales fueron notorias. En áreas urbanas, el gasto corriente monetario trimestral alcanzó 62 985 pesos, con mayores montos en alimentos, transporte, educación y vivienda. En zonas rurales, el gasto promedio fue de 40 465 pesos y se concentró en alimentos, transporte y cuidados personales. Los hogares rurales destinaron una proporción mayor de su gasto a alimentos, bebidas y tabaco, mientras que los urbanos asignaron más recursos a educación y servicios.

Los servicios del hogar mostraron incrementos en electricidad e internet, especialmente en localidades rurales donde el gasto en conectividad aumentó de manera sostenida. En transporte, el servicio de combi o microbús fue el principal medio de gasto en ambas áreas, aunque los hogares urbanos registraron mayores desembolsos en transporte mediante aplicaciones.

El gasto en educación y esparcimiento presentó un comportamiento marcado por incrementos en el tercer trimestre, especialmente en servicios educativos y uniformes escolares. En cuidados personales, los hogares destinaron 4 664 pesos trimestrales, con estabilidad en artículos de cuidado personal y variaciones en accesorios y efectos personales.

Finalmente, el gasto en salud promedió 2 702 pesos trimestrales, con incrementos en servicios médicos y atención hospitalaria en el segundo trimestre. Los menores desembolsos correspondieron a medicina alternativa y materiales de curación, que mantuvieron una participación reducida dentro del gasto total.