
INEGI reporta mejoras anuales en pobreza laboral y crecimiento del ingreso en zonas rurales
El boletín del INEGI sobre pobreza laboral correspondiente al segundo trimestre de 2026 muestra una reducción anual significativa del indicador, que pasó de 35.1 a 31.9 por ciento. La disminución también se observó en los ámbitos rural y urbano, donde la pobreza laboral descendió a 44.7 y 28.3 por ciento, respectivamente. El indicador se construye con microdatos de la ENOE y evalúa si el ingreso laboral per cápita permite adquirir la canasta alimentaria.
Aunque la comparación anual refleja una mejora, el análisis trimestral muestra un aumento de 1.2 puntos porcentuales a nivel nacional. En zonas urbanas el incremento trimestral fue de 1.4 puntos y en zonas rurales de 0.5 puntos. A nivel estatal, Morelos, Querétaro, Estado de México y San Luis Potosí registraron las mayores disminuciones anuales, mientras que Sinaloa, Coahuila y Michoacán presentaron los incrementos más altos. Chiapas, Oaxaca y Guerrero se ubicaron como las entidades con mayor porcentaje de población en pobreza laboral.
El ingreso laboral real per cápita mostró un incremento anual de 8 por ciento, con avances más pronunciados en el ámbito rural, donde creció 10.7 por ciento. En zonas urbanas el aumento fue de 6.7 por ciento. La variación trimestral también presentó incrementos en el ámbito nacional y rural, mientras que en el urbano se observó una ligera disminución.
El ingreso laboral real promedio de la población ocupada fue de 8,029.42 pesos mensuales. Las mujeres registraron ingresos de 7,033.37 pesos y los hombres de 8,734.06. La población ocupada formal reportó ingresos de 11,043.63 pesos, mientras que la informal alcanzó 5,706.91 pesos. Todos los quintiles de ingreso mostraron incrementos anuales, destacando el primer quintil con un aumento de 48.5 por ciento. El coeficiente de Gini disminuyó a 0.4819, reflejando una menor desigualdad en los ingresos laborales.
La masa salarial real aumentó 18.3 por ciento en el periodo anual, alcanzando 442,868.16 millones de pesos. El Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza registró una disminución de 9.1 por ciento, lo que indica una mejora en la capacidad del ingreso laboral para cubrir la canasta alimentaria respecto al periodo base.